Puerto de Vigo: una obra que conecta al mundo: El Puerto de Vigo nos confió un proyecto tan ambicioso como inspirador. Su objetivo era claro: crear una pieza llamativa, representativa y perdurable, que presidiera la subida principal de su sede y transmitiera la grandeza de uno de los puertos más importantes del mundo.
Después de un intenso proceso creativo, nos atrevimos a proponer una idea diferente, arriesgada y única: un mundo construido a base de letras corpóreas. Cada palabra correspondía al nombre de un país y, al unirse unas con otras, iban dando forma a los paisajes y siluetas que representan la geografía del planeta. Una metáfora perfecta de lo que significa el Puerto de Vigo: un punto de encuentro global.
El resultado fue simplemente espectacular. Una instalación de gran impacto visual que no solo comunica, sino que emociona y deja huella en todo el que la contempla.
No obstante, llevar la idea del papel a la realidad no fue un camino fácil. La complejidad técnica del montaje supuso un verdadero desafío. Gracias a la colaboración impecable de Acrineón, que aportó su experiencia y saber hacer, logramos superar cada obstáculo y hacer posible lo que parecía casi irrealizable.
Hoy, esa pieza sigue brillando con fuerza en la sede del Puerto de Vigo, como un símbolo de su conexión con el mundo y de la capacidad del diseño para transformar los espacios. Sin duda es un proyecto icónico con un resultado inolvidable.